I

  • Igual que un butrón: estar algo o alguien hinchado y abultado.
    Míralo, que paece un butrón.

    Un butrón es un agujero hecho para entrar a algún sitio a robar (DRAE).

  • Igual que un cuero: ir muy borracho, por semejanza con un odre (de cuero) lleno de vino.
    Llegó anoche de con los amigos igual que un cuero.
  • Incenciar: tocar todo, “investigar”. Por ejemplo,
    ¡No seas incenciâor!

    es decir, “¡Estate quieto y no toques na!”

  • Infelicidad: además de ser lo contrario a la felicidad, nosotros lo consideramos también como sinónimo de ingenuidad, candidez, ignorancia…
    Ven acaquí, que te enseño, infeliz.
  • Infernâor: según la definición de “infernar” del DRAE, inquietar, perturbar, irritar. Persona que inferna y malmete a propósito.
    ¡Ostelén! ¡Déjame tranquilo, que no has venío más que a infernar!

    Aunque el infinitivo está incluido en el DRAE, no aparece la persona que lo hace (infernador).

  • Inflase: mancharse mucho, llenarse de manchas.
    Cogió una liebre y se puso inflao.
  • Inorante: ignorante mal pronunciado, no falto de conocimientos, sino de astucia, picardía y malicia, ingenuo.
    Tú no seas inorante, no le vendas la viña hasta que te dé más cuartos.
  • Intrusear: meter las narices donde no nos llaman, molestando al que está haciendo algo; por ejemplo, cuando los niños pequeños están alrededor en la cocina mientras se preparan los dulces típicos de las fiestas, no es que estén ayudando, es que están “intruseando”.
    ¿Ya vienes a intrusear?

    Intruso, en el diccionario, es el que se mete en un sitio sin derecho a ello.

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  • Ir a lo (al) fresco: ir a comprar pescado, ir a la pescadería.
    Voy al fresco a ver si tien sardinas.
  • Ir al muerto: acudir a un velatorio, a la casa del difunto o al tanatorio.
    No me siento, que voy al muerto.
  • Ir (o estar) Camino Villacañas: ir al cementerio, de vivo o de muerto, por la situación que tiene el de Villafranca, en la carretera de Villacañas.
    Ya, pa lo que uno pinta, mejor estar en el Camino Villacañas.
  • Ir cano: ir mal arreglado, con manchas, sucio, la ropa mal combinada…
    ¡Total, no iba cano con las katiuskas y el traje!
  • Ir como la tía Concha: esta señora era una gitana que vendía retales en el mercado (plaza) y llevaba siempre muchos anillos, pulseras y collares, por lo que quedó “como refrán” para indicar que una persona va demasiado emperifollada con tales complementos.
    Quítate unas pocas pulseras, que vas como la tía Concha.
  • Ir convidao a gachas: ir a algún sitio muy rápido o andar muy deprisa, porque, si nos invitaran a comer gachas, habría que comerlas muy calientes.
    Para un poco, que paece que vas convidao a gachas.
  • Ir de campo: salir al campo a realizar cualquier trabajo agrícola, ya sea coger aceituna o a arar una viña.
    Acuéstate pronto, que mañana vamos de campo.

    En general, se usa la expresión como sinónimo de excursión.

  • Ir derechico: acudir a algún sitio por buen camino, por el más corto, sin entretenerse con nada ni con nadie.
    Veste derechico a la escuela, por la cerica alante.
  • Ir por alante o por atrás: dirigirse de un sitio a otro del pueblo por “alante” es ir por las calles más cercanas a la plaza o a la carretera y por “atrás”, callejeando o por sitios más retirados del centro del pueblo, cuando hay más o menos la misma distancia. Por ejemplo, para ir de la calle del Santo a la calle Tahona, se puede ir por la plaza (por alante) o por la calle del Buen Suceso (por atrás).