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  • Dar a las manos: espabilar las manos, moverlas con ligereza y rapidez, haciendo algo preciso, como mondar rosa.
    Vamos, darles a las manos, que sos estáis durmiendo y todavía queda mucha sanochá.
  • Dar colodrones: ir dando bandazos, tumbos, de un lado a otro sin puesto o trabajo fijo.
    Lleva to la vida dando colodrones.
  • Dar higaza: dar o provocar envidia, mostrar algo a una persona aun sabiendo que no lo puede tener o comer, con recochineo.
    Como sabes que tengo diabetis, bien me das higaza con los helaos.
  • Dar huidas: hacer movimientos espasmódicos cuando se está cogiendo el sueño. Lo hacen mucho los niños mientras duermen, como si se asustaran.
    Este niño da muchas huidas en la siesta.
  • Dar humaza: técnica para matar los ratones que se comen la cebolla de las suertes. Consiste en hacer pasar el humo producido por la quema de acribite (alcribite, azufre) por las galerías subterráneas, una vez que se han tapado todos los agujeros de salida.
    Habrá que ir el sábado a dar humaza, que me creo que he visto un ratón.
  • Dar las ferias (o pascuas): entregar los familiares más cercanos (abuelos, tíos) a los niños de la familia una pequeña cantidad de dinero para que se lo gasten en la feria o en la Navidad.
    Venir, que sos doy las ferias pa que subáis a los caballitos.
  • Dar los días: felicitar a alguien por su cumpleaños.
    Hoy hay que dale los días al tío Felipe.
  • Dar los perricos: acto vejatorio en el cual a un niño se le bajaban los pantalones y se le daban estirones de la colilla, con el consiguiente dolor y vergüenza. Se hacía como broma pesada, por venganza o por hincha.
  • Dar madera: pegar, en alusión al palo (instrumento de madera).
    Estate quietecico, que te voy a dar madera (o vas a llevar madera).

    Es una expresión muy extendida y usada en otros sitios.

  • Dar morcilla: ser latoso, cansinear, dar guerra.
    ¡Pero cuánta morcilla dan los chicos!

    Puede utilizarse sólo el verbo dar sustituyendo a toda la expresión.

    ¡Ojo, Maria! No damos na.

    De uso generalizado en España con otro significado.

  • Dar un cabeceo: expresión que usan las jalbeganderas para indicar que van a dar unos brochazos de cal cuando no tienen otro trabajo importante que hacer.
  • Dar un carpío: llamar de lejos a alguien, darle una voz.
    Dale un carpío al tío pa que vuelva a por las gafas, que se le han olvidao.
  • Darle a la ablentadora: masturbarse.
  • Darse unas cachetinas: acción consistente en abrazarse uno a sí mismo, moviendo y cruzando los brazos con rapidez para entrar en calor.
    En cuanto lleguemos a las olivas, te das unas cachetinas y verás cómo entras en calor.

    El DRAE contempla la palabra “cachetina” como riña o azotaina.

  • Dávida: dádiva, dinero que se les da a los novios el día de su boda.
    Vamos a ponenos a la cola pa echales la dávida.

    El DRAE contempla “dádiva” como cualquier cosa que se da gratuitamente.

  • De cien carcañales, uno: expresión que indica que en un reparto, por ejemplo, una herencia, no nos ha tocado casi nada.
    Mi abuelo me dejó de cien carcañales, uno.

    También se usa para referirse a un grado de parentesco lejano.

    Ese hombre que dices y yo, de cien carcañales, uno.
  • ¡De paseo!: petición que coreaban todos los alumnos de una misma clase, cuando hacía buen tiempo por la tarde, para convencer al maestro de que los llevara a alguna era, a modo de pequeña excursión.
  • De to y por to: expresión que indica mucha cantidad de algo, con sobrante.
    En la boda del chico pusimos de to y por to.
  • Dedá: huella hecha con el dedo sobre cualquier superficie.
    No hagáis dedás.

    “Dedada”, según el diccionario, es la cantidad de una sustancia que se coge con un dedo.

  • Dedila: dedil, caperuza de cuero con que el atâor se cubría los dedos corazón y anular de la mano derecha cuando ataba los haces de mies, para poder hacer más fuerza sin lastimarse los dedos.
  • Defuerte: como adjetivo, fuerte, apretado, sujeto con mucha fuerza.
    Aquí hay un tornillo mu defuerte que no lo puedo quitar.

    Como adverbio, nos sirve para indicar lo mismo que enérgica, recia o vigorosamente.

    ¡Osten que me peinas poco defuerte!
  • Dejar (o quedarse) chorreandico: pasmo, estupefacción. Así se queda alguien cuando se le insulta inesperadamente.
    Me ha dejao chorreandico con to lo que me ha soltao por su boca.

    También indica sorpresa al enterarse de algo inesperado.

    Me he quedao chorreandico con lo que me has contao de tu vecina.
  • Desatalentao: persona que está perdida, desorientada y nerviosa, dando vueltas sin encontrar lo que busca.
    No te pongas desatalentao, que ya aparecerá.
  • Descubrir: retirar la tierra de alrededor de la cepa. Es lo contrario de amorterar.
  • Desencamarar: hacer habitaciones en la parte alta de la casa, donde sólo había cámaras.
    Habrá que desencamarar pa cuando se case la chica.
  • Desenvolver: arreglar los tejados viejos, además de, por supuesto, el resto de acepciones del DRAE.
  • Desliar: desleír, disolver algo en un líquido. Lo conjugamos enteramente como “desliar”.
    Primero deslías el papelillo en agua y después te lo tomas.
  • Desmayo: en el DRAE está definido como “desfallecimiento”, nosotros lo extendemos a “hambre”.
    Dame anque sea un cachejo pan, que paece que tengo un poco desmayo.
  • Desmentir: aparece en el diccionario con varios significados, relativos a la mentira, pero en Villafranca es doblar una prenda, juntando los bordes a una altura algo desigual.
    Coge las sábanas un poquito desmentías, que se quedan más hermosas.
  • Desparcir: esparcir; según el DRAE, extender lo que está amontonado, junto; divulgar una noticia y recrearse. Nosotros lo concretamos en la separación de un matrimonio.
    ¡Unda! Pero si no llevaban ni un año recogíos y ya se han desparcío.
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  • Desollón o esollón: puede ser un desconchón en una pared, con desprendimiento de la cal o pintura.
    Voy a darles un poco a estos desollones

    O una erosión en la piel con motivo de una caída o restregón.

    Le curó el desollón con mercromina.
  • Devoro: gasto excesivo, despilfarro. También lo aplicamos a la persona que gasta en exceso, “devorando” el dinero.
    Anda, devoro, que lo has echao to en el amoto.
  • Dije: en el diccionario dice que es una joya o conjunto de alhajas, pero nosotros lo usamos justo para decir lo contrario, en sentido figurado e irónico de una persona.
    Menudo dije se trajo de Quero pa casase.

    Igualmente utilizamos adorno o alhaja.

  • Disponidor: la palabra correcta es “disponedor”, que dispone, coloca u ordena. Para nosotros es el que asume, sin deber, el mando en un juego.
    Ya está aquí esta disponidora mandando.
  • Doubles, los: variación de juego de la comba. Tiene una canción sobre la que se van desarrollando una serie de acciones con la cuerda: dejándola arriba, y la que participa tiene que agacharse para no quedarse “enredada”, dando la comba a un ritmo normal, o haciéndola voltear al doble de revoluciones cuando se llegaba a un momento de la canción.
  • Dulzaina: no es un instrumento musical de viento para nosotros, sino cualquier cosa dulce o conjunto de dulces.
    Ha pasao la de la dulzaina y le cogío unas madalenas.
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  • Duz: dulce (también se usa en Andalucía).
    Me apetece algo duz.

    De ahí que tengamos un postre que es arroz con duz, como el arroz con leche, pero cocido con agua. También se hace en otros pueblos.

    Mi madre ha hecho tres platos de arroz con duz.

    También lo utilizamos para indicar el conjunto de dulces.

    Hemos ido al horno a hacer lo duz pa la boda.