De LAGUNAS VIVAS. 2 Septiembre 2010,

Ξ Septiembre 2nd, 2010 | → 0 Comments | ∇ General |

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LAGUNAS VIVAS

 

Midnight Oil

Ξ Septiembre 1st, 2010 | → 0 Comments | ∇ General |

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Barcas Caseras

Ξ Agosto 30th, 2010 | → 0 Comments | ∇ General |

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Invitación de la Casa Rural “Santa Elena” al Club Atletismo

Ξ Agosto 28th, 2010 | → 0 Comments | ∇ General |

La casa Rural Santa Elena de Villafranca de los Caballeros da un homenaje al Club Atletismo Las Lagunas. Sardinas frescas, como sacadas de la propia laguna por su calidad de aguas, zurra, refrescos, tortillas, sabrosos embutidos, carcamusas, y un sinfin de delicias culinarias. Para que el dia de la Carrera Popular Las Lagunas, si no llegan de los primeros, por lo menos que no se queden de los ultimicos.

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Casa Rural “Santa Elena” de Villafranca de los Caballeros

Club Atletismo Las Lagunas de Villafranca de los Caballeros

 

Colores de La Mancha. Luis Rico.

Ξ Agosto 13th, 2010 | → 0 Comments | ∇ General |

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http://www.ricofotoblues.com/

 

A Murcia, pero yá.

Ξ Agosto 11th, 2010 | → 0 Comments | ∇ General |

Está visto que lo mejor que se puede hacer con lo relativo a la aguadería es irse de manifa y dar voces a Murcia. (Que se andará, al tiempo. Pero a la contra).

Aquí, ni un pío por acú ni por allú.

Todos a Talavera, los encabezadores, los primericos cuando dan la llamada los unos y los otros y los del amoto. (Sa que tardan).

Con que para bañarse, lo mismo. Todos a Talavera.

Lo malo es que me han dicho que en el Tajo tampoco se puede bañar uno.

(Lo dicho, todos a Murcia). Bendito sea Dios o el Ateo. O el del Amoto.

 

De Panconchocolate. Aniversario 50 / 1960

Ξ Julio 22nd, 2010 | → 0 Comments | ∇ General |

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http://panconchocolate1960.blogspot.com/

A ti mujer,… chelera

Fue la casualidad o el destino quien le llevo a un lugar llano, surcado por un río, donde en su ribera destellaban casas cuan dentadura desvencijada; en una de ellas descubrió que era venta y posada. Aquella persona de gallarda figura y robusta complexión consideró que dicho lugar era de retiro y asueto,  donde podía desarrollas sus otros menesteres, aprovechando que no muy lejos de allí florecía un inesperado oasis que le ofrecía el sosiego de alma, clarividencia de letras y en verano refrescantes baños que sin saber porque, esa mano de manco encontraba mejoría.

Allí cogió aposento, lejos de las algarabías, donde una mujer mesonera, de volumen deseable, robusta en las formas y de mangas en remango, consagrada a su trabajo y nada melindrosa “espachaba” a  nobles y caballeros, villanos y bandoleros, donde todos tocaron suerte, mas ninguno la obtuvo en suerte.

Siempre estuvo tapado con capa y un sombrero. Su lugar, en un rincón bajo el rayo de un sol certero. Sus noches, siempre bajo la luz de del candil que mezclaba aceite y torcía. Una silla y una mesa, la primera desvencija y la segunda coja. Ambas dos y el tres, parecieron siempre ser el acompasamiento perfecto, en el que entre papeles, pergaminos, escritos emborronaos, otros a medio escribir y los más ya numeraos, trazaba la aventuras más sorprendentes que nunca jamás fueran contadas.

Cuantas noches miro sus  formas, cuantas veces trato de descifrar su mirada, interpretar sus roces o entender el significado de su prestanza a animarle a seguir tan aventuroso libro. Ella entre idas y venidas, acercaba jarras de vinos de la tierra con aroma de azafrán, sonreía y se agitaba pero a todos sujetaba. Pan caliente, lechones, liebres, conejos y todo tipo de volandería hacían las delicias de sus comensales, sin olvidar en su época el exquisito breve de tenca y arrope en sus postres.

Cuantos de aquellos visitantes de extensas jornadas doloridas, recibieron ungüentos  en sus pies y gratificantes friegas de aceites en los músculos. Fue tal su fama, fue tal su buen menester que todos los que cerca pasaban allí se aproximaban.

Retos, duelos, apuestas  y deseos. Nadie quiso ver en aquella mujer, versada en el duro vivir cotidiano, una mujer hecha y derecha, donde el trabajo y la lucha fue su diario.

Fue el aroma de su perfume,  sus miradas, sus cabellos y gestos que, aun siguiendo cumpliendo en sus quehaceres, fue objeto de disputas, de bulos y blasfemias en aquellos otros lugares.  Lugares donde la ponzoña por el no fornicio conseguido, calumniaron en barragana y pendenciera aquella mujer mesonera por el tributo no conseguido.

El escribió el deseo de todo aquel que por aquella posada pasó: “su hermosura sobrehumana, pues en ella se vienen a hacer verdaderos todos los imposibles y quiméricos atributos de belleza que los poetas dan a sus damas; que sus cabellos son oro, su frente campos elíseos, sus cejas arcos del cielo, sus ojos soles, sus mejillas rosas, sus labios corales, perlas sus dientes, alabastro su cuello, mármol su pecho, marfil sus manos, su blancura nieve; y las partes que a la vista humana encubrió la honestidad son tales, según yo pienso y entiendo, que sola la discreta consideración puede encarecerlas y no compararlas” (Don Quijote de La Mancha. Capítulo XIII)

Uno y otra abstuvieron fama reconocida y por ser lugar más de motes que de nombre uno fue nombrado  por “Manco de Lepanto” y la otra “La Chela”. Ambos fuertes y valientes, curtidos en mil desdichas que les han hecho saber que el corazón no manda en su vida, por ello, él, nunca quiso poner el nombre del lugar en aquel libro que fama inimaginable se alzó “En un lugar de La Mancha, de cuyo nombre no quiero acordar”. Ella, mujer fuerte y valiente, mujer trabajadora, mujer luchadora, no le preocupó aquellas maledicencias, y por encima de las calumnias y humillaciones, extendió a sus generaciones aquel casta de genio y figura.

En aquel tiempo, el mesón era la parte, donde hoy su mesonera es el Todo. El mesón y las cuatro casas de aquel entonces, hoy extiende un gran pueblo: Villafranca de los Caballeros, de cuyo nombre se dice La Chela y a sus mujeres Cheleras, siendo  sus mujeres fuertes porque fuertes son sus raíces.

Sirva esto que escribo, ficticio o real, mezcla de la realidad o la fantasía; lo que no deja  dudas es que aquella mujer que se dice CHELERA, es una mujer fuerte, trabajadora, luchadora y  donde sus  lágrimas  son el comienzo donde otros abandonan. Este año 54 mujeres en Villafranca de los Caballeros cumplen 50 años, ellas hoy son el claro ejemplo de aquellas que se han hecho a sí mismas, han sabido romper barreras sociales,  la ley que les ha regido ha sido la honradez, la humildad y el trabajo. No les ha asustado la dureza del campo y la casa. Han superado los obstáculos de la propia vida  y las miradas por su vivaz desenvoltura, todas ellas son ejemplo  de superación, hayan estudiado o no, da igual, hoy son buenas mujeres, madres, amantes, trabajadoras,.. cheleras. Y sus cincuenta cumpleaños bien merecen una sonrisa y una celebración.

 

De LAGUNAS VIVAS

Ξ Julio 20th, 2010 | → 0 Comments | ∇ General |

Reconociendo el cauce del Ciguela para exigir su buen estado.
El trayecto diseñado era ambicioso, quería conocer desde dentro las agresiones que sufre en su discurrir de aguas.

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http://lagunasvivas.wordpress.com/

Cuando la primavera estaba próxima a su fin, siete intrépidos están decididos a efectuar una travesía. El trayecto diseñado era ambicioso, quería conocer desde dentro las agresiones que sufre en su discurrir de aguas.

08,30 horas de la mañana el lugar elegido era pasando Quero (camino a Villa don Fadrique), era el lugar perfecto, sus márgenes favorecían el embarque de canoas, piraguas y kayak. Tras un inicio de acoplamiento a las barcas, comenzaron el enfile de de los palistas. En ese momento las imágenes, desde dentro, comenzaron a desplegar comentarios de admiración y sorpresa al surcar unas aguas, en que sus corrientes nos iban conduciendo por desfiladeros de vegetación. El tramo inicial fue sorpresivo, al igual que lo fue para algún grupo de cangrejeros que miraban perplejos la procesión colorida de barcazas.

La aventura comenzó  después de navegar unos centenares de metros. Aparecen los primeros obstáculos. Troncos y maleza que obligan a reagruparse  para afrontar en equipo los que de otra manera serían infranqueables. A partir de este momento cada palmo de río que avanzábamos se convertía en una constante de trabajo en equipo. Fuerza y destreza, era necesario para penetrar entre la maleza e inundación de taraiz y troncos que invaden el curso del río. Unas veces lográbamos abrir brechas de pasos, otra  coronar sus márgenes, para tras su exploración de algunos paso de ribera penetrar en el curso del río, previo arrastre de las barcazas.

La aventura, tras el paso de las horas, con la lucha centímetro a centímetro, se estaba convirtiendo en una odisea. No avanzamos según lo previsto, nos encontramos ante un río salvaje, con crecimiento en sus márgenes de platas arbóreas incontroladas, invasión de carrizos limitando el curso de las aguas. En alguno de sus tramos el río transmite que desde sus entrañas se está revelando contra la tragedia que silenciosamente está matando al río.

Al poco tiempo, somos consciente de que la travesía va a ser apasiónate y dura, que el recorrido previsto no se podrá culminar. Esta vez subimos a su margen, desde allí se divisaba todo una dehesa lagunar, solo nos permitió, establecer un pequeño círculo y reponer fuerzas, algo de fruta y almendras, las vituallas eran escasas por lo que lo repartimos. Nos esperaban una dureza de recorrido que iba a necesitar todas nuestras fuerzas.

Era impresionante el espectáculo que estábamos viviendo desde las entrañas de un río maltratado y herido, el crecimiento incontrolado de la masa arbustea y arbórea, trata de expulsar con fuerza las inmundicias extrañas que se a orillaban: Botes, lastas, sacos de productos fitosanitarios, más botes y latas de bebidas refrescantes, bolsas de todo tipo, gomas de ruedas, carros de compra. Porquería y naturaleza luchan en un crecimiento incontrolado, situación que está creando el camino del colapso del río Cigüela, que sustenta unos márgenes de lagunas y dehesas que han mantenido durante siglos un paisaje de humedal manchego.

Las horas y el cansancio se van acumulando, el área logística muestra su preocupación, trata de enlazar, pero la consigna esta clara debemos llegar hasta las proximidades de la reja, queremos conocer cada metro de sus márgenes. Encima de nuestras cabezas cuelga un pívot, su brazo parece querer introducirse en el curso de las aguas. Nos encontramos con paredes verticales, solamente un pasillo de agua deja pasar las barcazas, su profundidad no es alarmante pero el bloqueo del pasillo nos puede poner en un serio aprieto. Navegamos, abrimos pasillos entre la maleza desbocada, apartamos inmundicias, divisamos su dehesas infranqueables y de suelos desconocidos, estábamos obligados a seguir. Cruzamos por un muro de piedras que parece ser el filtro que alimenta a unas lagunas, avanzamos, queríamos divisar lo que según su geografía afirma que el Riansares desemboca en el Río Cigüela. Tratamos de localizarlos en un avanzar metro a metro, curiosamente no lográbamos encontrar esta unión natural geográfica.

El sol, el esfuerzo, el cansancio, las horas de navegación, los obstáculos salvados, la creación de pasillos de lo que parecía impenetrable, el salir del curso del río para volver a retomarlo,… todo fue un continuar, donde el surcar de sus aguas, nos mostraba las entrañas de un río en lucha permanente por sus supervivencia y a los que aquella odisea culminamos nos produjo una catarsis, al ver contemplar la tragedia de un río vilipendiado.

Los que aquel día de primavera  culminaron una apasiónate travesía en unos de los tramos más controvertidos y desconocidos del río Cigüela, que alimentan un paisaje natural que es consustancial al propio río, nos está trasladando un mensaje inequívoco: El futuro de sus riberas, dehesas y lagunas sufre de manera directa y proporcional la degradación que se le está infringiendo a su cauce. La cabecera del río Cigüela y sus afluentes están sometidos a unas presas, represas y azud que perjudica el desarrollo de su cauce medio, alterando el crecimiento sostenible de su vegetación.

Actuaciones de la mano del hombre, como las descritas, vienen a desmentir lo que otros alegremente dicen “el  Gigüela es un río seco”. Todos los que estamos en la cuenca media alta de este río sabemos que nuestro termino es surcado por un cauce estacionario, en el que sus inviernos y primavera surcan sus aguas.

Sorprendentemente y de manera empírica hemos podidos comprobar que su afluente, Riansares, que debe de verter sus aguas en el río Cigüela, no queda perfectamente definido, incluso parece ser que existen indicadores de que la desembocadura está alterada y manipulada por la mano del hombre. Cabe recordar que durante esta primavera se ha producido una inversión de sus aguas, es decir las aguas que contenía el cauce del Riansares provenían de la dehesa inundable.

Una travesía que nos ha mostrado la crudeza de un río, que parece querer cumplir el dicho “entre todos lo mataron y el sólo se murió”, también confirma nuestros temores y nos ha generado interrogantes: Al amparo de la sostenibilidad, ¿la actuaciones en su cabecera y cauce medio  están causando la autodestrucción del propio río y su ribera?, ¿dónde, realmente, desemboca el río Riansales?, ¿Qué control existe sobre este afluente del río Cigüela?, ¿Existen un control sobre los filtros artificiales de alimentación de zonas inundables particulares?, ¿Qué interés existe en focalizar todos los males de aguas en unos derechos históricos de las Lagunas de Villafranca?, ¿Por qué se mantiene un curso de un río en un salvajismo incontrolado?. Hay muchas preguntas, muchas de ellas son fruto de la simple observación. Lo grave de que una situación se esté dando, no es que exista desconocimiento, siempre cabe esa posibilidad de que alguien le falte algún elemento de una situación sobradamente conocida, lo grave es alegar ignorancia, con frases “yo, no se na”, porque tal expresión es una actitud que consagra un status quo que para nada, como es nuestra caso, favorecer el futuro de esta Reserva Natural.

Y frentes algunos hechos, decir: Que otros estén encargados de echarnos pedruscos gordos y tapaores es “jodido”, pero que haya encima alguien les allane el camino. ¡Aquí!, no cabe desconocimiento.

 

El arado no es para el verano

Ξ Julio 17th, 2010 | → 0 Comments | ∇ General |

Y para el invierno, no sé yo.

¡A mi, tío Calores!

 

Sheryl Crow – Everyday Is A Winding Road

Ξ Junio 29th, 2010 | → 0 Comments | ∇ General |

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